05 noviembre, 2010

Esa mujer

Hasta hace un par de semanas nos preocupaban cosas como el lenguaje que utilizaba en Twitter la presidenta o si debía hablar a cámara en las cadenas nacionales. Bueno, finalmente habló a cámara. Habló una persona pasando por el momento más doloroso de su vida. Y conmovió a la gran mayoría.



Los liderazgos populares no nacen de la nada. Necesitan una base sólida de reivindicaciones sociales y un momento de quiebre. El momento en que la persona, por su carisma natural o por algún episodio excepcional, supera a los hechos de gobierno. El momento en el que la presidenta de la Nación se baja del atril, acomoda un par de cuadros de la casa Rosada, se sienta en su escritorio, respira profundo y graba un mensaje destinado a interrumpir, un par de horas más tarde, los preparativos de la cena familiar, cortar al medio la novela o los informativos, silenciar las redacciones. Un mensaje que la convierte durante cinco minutos en Esa Mujer.

Es aventurado presagiar cuánto puede durar el efecto. Todavía no sabemos si esa mujer que fue tan resistida, sobre todo por las mujeres, va a ocupar ese lugar. Pero sin dudas, en estos días de duelo nacional y en estos discursos, algo cambió para siempre.

1 comentario:

manuel el coronel dijo...

Yo estoy convencido que sí, que va a perdurar y crecer, que es una líder popular nata, tiene el carisma y la inteligencia suficientes. El gran problema es la amplificación desproporcionada de quienes la y nos odian.