03 agosto, 2010

20 años

mayo, 2005- El actor Macaulay Culkin, de 24 años, estrella de la película "Mi pobre angelito", negó tajantemente este miércoles que Michael Jackson haya abusado sexualmente de él en 1991, al declarar durante el juicio contra el cantante estadounidense por abuso sexual de un menor.

Interrogado por el abogado de Jackson, Thomas Mesereau, acerca de si había sido víctima de algún tipo de comportamiento indecoroso por parte del cantante, Culkin respondió: "Jamás".

Jackson, de 46 años, es juzgado desde el 31 de enero ante un tribunal de Santa María, California (oeste) por presunto abuso sexual de un menor que tenía 13 años entre febrero y marzo de 2003. De ser hallado culpable podría ser sentenciado a hasta 20 años de prisión.

01 agosto, 2010

La construcción del verbo: somos

Lo que me preocupa desde arriba del cerro
a esta hora de la tarde
es el orden de los campos
de la lengua.

Me siento en una piedra grande
y tomo Sprite en una botella de plástico no retornable
que puede contaminar la tierra por siete mil millones de años.

Puedo modificar la naturaleza: ¿Soy Dios?
Creo que no.

Dios nunca trabaja. Dios es como
un campo sin alambrados; ese campo
que todos somos, de tierra fértil arrendada.

En la palabra campo está la encrucijada:

la fuerza primera de la vocal argentina, la
apertura final hacia el infinito
y en el medio el trabajo.

Desde la ruta se ve como
veinte, treinta, cincuenta personas
cosechan la papa negra de la tierra fértil
con las manos, con la remera de turbante
por el sol; en sus manos el pan no se multiplica
la naturaleza se vuelve mercancía.

Ellos tampoco son el campo.

El campo somos todos los que alguna vez
germinamos un poroto en un frasco de mayonesa
los que alguna vez compramos una estancia
con billetes de colores.

Si fuera un poeta kirchnerista
vería en la inagotable llanura
el principio
(…)
y el fin

Escribo:

El primer principio para un estudio
del devenir del ser nacional: La conciencia

“Somos el campo”

30 julio, 2010

La construcción del objeto: Campo

Los campos parecen todos iguales
pero no, desde acá, se ven como rectángulos
de distintos colores: según su siembra
según en qué etapa del ciclo productivo
se encuentran, según la prolijidad de los
que trabajaron la tierra.

Estos campos podrían ser los
casilleros rojos de un gran tablero nacional
de El Estanciero

Pero ya no.

En el juego del modelo económico
no hay más ferrocarriles, no hay más campos.

Hoy los campos son todos verdes
fértiles o infértiles, da igual, porque
todos los campos son el Campo:
objeto singular, predicativo político.

La construcción del objeto Campo
anula el capital

los
camiones y los camioneros, los puertos dragados
los barcos de bandera oriental, los pooles
de soja, la soja transgénica, el yuyo, los porotos de soja
los polos industriales, la producción
del norte del sur y del centro, las huellas, las rutas
las chacras, las chacras asfaltadas
los choques de camiones, los patrones los patrones
de estancia, las vacas, las vaquitas
la leche derramada, los bares vacíos, las retenciones
móviles, la importación China, los fertilizantes
los caballos, las yeguas, las 4x4, las pasturas, los granos
el dólar competitivo, la evasión de impuestos
los trabajadores en negro
los trabajadores negros de sol a sol
los trabajadores extranjeros trabajando la tierra
los tractores trabajando
los tractores exportados
los tractores traccionando la protesta.

Escribo:

Hay que jugar el juego del nuevo siglo
para reinventar el ser nacional.


10 julio, 2010

¡Cerdos!

Gabriela Marrón es docente de Latín en la UNS y hace unos días empezó a publicar en Facebook la serie "Guarradas puéticas de la antigüedad grecolatina", donde traduce a clásicos como Horacio, Marcial y Catulo.

Parece que estos renombrados ejemplares de la cultura latina no tenía tantos pruritos como se tienen por estos días, unos 2.000 años después, en cuanto a la homosexualidad y otras yerbas.

Las traducciones de Gabriela son geniales. Compartimos algunas (¡Qué hubiera de dicho la prensa argentina de Catulo!):

Catulo, poema 16

Me los voy a coger y me la van a chupar, Furio, pedazo de puto, y Aurelio, flor de maricón. Como mis versitos son voluptuosos, pensaron que era un desvergonzado. El poeta debe ser juicioso y virtuoso, pero no tienen por qué serlo sus versos. Estos resultan más picantes y sabrosos precisamente cuando son voluptuosos y desvergonzados, porque entonces pueden incitar el ardor del deseo, no digo que en los jóvenes sin bozo, pero sí en esos viejos peludos que ya no pueden ni mover la cintura. ¿Así que ustedes leyeron "millares de muchos besos" y pensaron que yo era menos macho? La tienen adentro, sigan chupándola.


Pedicabo ego uos et irrumabo,
Aureli pathice et cinaede Furi,
qui me ex uersiculis meis putastis,
quod sunt molliculi, parum pudicum.
nam castum esse decet pium poetam
ipsum, uersiculos nihil necesse est;
qui tum denique habent salem ac leporem,
si sunt molliculi ac parum pudici,
et quod pruriat incitare possunt,
non dico pueris, sed his pilosis
qui duros nequeunt mouere lumbos.
uos, quod milia multa basiorum
legistis, male me marem putatis?
pedicabo ego uos et irrumabo.



Epigrama 67 (libro 7)

La torta de Filenis le rompe el culo a los tipos y, mas caliente que un marido al palo, se emperna once minas por día. También se ensucia con tierra, jugando arremangada a la pelota. Hace girar fácilmente con su brazo las pesadas mancuernas de los atletas y, embarrada en la apestosa palestra, recibe los golpes del entrenador cubierto de aceite. No cena ni se acuesta antes de haber vomitado casi siete vasos de vino, y piensa que puede volver a empinar el codo después de entrarle a dieciséis albóndigas. Eso sí, después, cuando se pone caliente, nunca se chupa una pija: le parece poco masculino. Y, en cambio, bien que le come la concha a las mujeres. Los dioses te den cerebro, Filenis: ¡pensás que es de macho andar lamiendo cajetas!

Pedicat pueros tribas Philaenis
et tentigine saevior mariti
undenas dolat in die puellas.
Harpasto quoque subligata ludit,
et flavescit haphe, gravesque draucis
halteras facili rotat lacerto,
Et putri lutulenta de palaestra
uncti verbere vapulat magistri:
nec cenat prius aut recumbit ante,
quam septem vomuit meros deunces;
ad quos fas sibi tunc putat redire,
cum coloephia sedecim comedit.
Post haec omnia cum libidinatur,
non fellat putat hoc parum virile,
sed plane medias vorat puellas.
Di mentem tibi dent tuam, Philaeni,
cunnum lingere quae putas virile.




Horacio, Epodo 8

¿Y vos, que pasados tantos siglos, más que madurar te pudriste, preguntás por qué languidecen mis fuerzas, cuando tenés los dientes oscuros, la añosa vejez te surcó la frente de arrugas, y el agujero de tu culo deforme bosteza entre tus cachas, fláccidas como bifes crudos? El mérito es de tu delantera, de esas tetas caídas como ubres de yegua, de tu panza fofa, de esas patas flacas con tobillos anchos.

¡Que tengas suerte! ¡Ojalá que imágenes triunfales presidan tu cortejo fúnebre y que ninguna matrona ande adornada con perlas más redondas que las tuyas!

¿Y qué? ¿Porque a los estoicos libritos les encante acostarse entre almohadoncitos de seda, se me van a tensar menos los analfabetos nervios, o se me va a caer menos la pija? Para que ésta se levante de la orgullosa ingle, te la vas a tener que trabajar con la boca.

Rogare longo putidam te saeculo,
viris quid enervet meas,
cum sit tibi dens ater et rugis vetus
frontem senectus exaret
hietque turpis inter aridas natis
podex velut crudae bovis.
sed incitat me pectus et mammae putres
equina quales ubera
venterque mollis et femur tumentibus
exile suris additum.
esto beata, funus atque imagines
ducant triumphales tuom
nec sit marita, quae rotundioribus
onusta bacis ambulet.
quid? quod libelli Stoici inter Sericos
iacere pulvillos amant,
inlitterati num minus nervi rigent
minusve languet fascinum?
quod ut superbo provoces ab inguine,
ore adlaborandum est tibi.

09 julio, 2010

El progreso
será siempre en tiempo futuro

el orden es en presente

Leer el campo que
concentra
los sentidos.


Si fuera un poeta del centenario
intentaría unificar
lengua, raza y literatura.


Día de campo

04 julio, 2010

Diego, el corazón sobre todo

Publicado en el blog Todos jugamos de lanueva.com




¿Por qué duele tanto?

Veamos.

En 2006 enfrentamos a los mismos rivales en octavos y en cuartos de final. Estuvimos a 10 minutos de derrotar al local Alemania y nos fuimos por penales. En 2010, ante Alemania, caímos estrepitosamente, sin reparos, sin explicaciones: 4-0 desde el primer hasta el último minuto del partido.

Entonces, ¿por qué duele muchísimo más esta derrota?

En 2006 con Pekerman la expectativa era hacer "un buen torneo" y, en términos generales, lo hicimos. Se perdió y punto.

Lo que cambió en 2010 fue la presencia de Diego. El 12 de junio enfrentamos a Nigeria y la moneda comenzó a volar por el aire. Sólo iba caer una vez: todo o nada. Esas eran las opciones. Por eso la adrenalina: por la posibilidad de ser campeones, porque la moneda giraba cada vez más alto y nos mostraba siempre su cara buena.

Y finalmente, cuando nadie lo esperaba, la moneda cayó, una vez más, por lado de la soledad.

En este Mundial aprendí a bancar a Diego. Pude entender que el fútbol no va por los caminos de la razón. Después del partido Diego dijo que "el que venga tendrá que seguir este camino": ese trecho tan angosto entre el drama y la comedia, esa contradicción viviente: la pasión según Maradona.

Todos los que festejaron el gol de Heinze, los que sintieron cierta satisfacción al ver a Maradona con traje europeo, los que se sorprendieron con los cambios acertados ante Corea, los que gritaron el gol de Palermo ante Grecia como si fuera una final, los que sonrieron con la entrega de Tevez; todos los que creyeron, no tienen por qué ahora salir a matar a Diego.

No se puede separar lo bueno de lo malo en una persona. No existe diferencia alguna entre el Diego jugador, técnico, padre, drogadicto, D10s. Son todos el mismo. En la alegría estaba engendrada esta tristeza. El tamaño de la desilusión da cuenta de que vivimos el Mundial más intenso desde el 90.

Por eso, porque el fútbol es el corazón en las manos. Con el corazón sobre todo, lo quiero bancar a Diego.

En el fútbol no hay justicia. Ni deportiva, ni poética, ni política. Esta vez nos tocaba tener nuestro Invictus, pero no se dio. Ahora nos queda guardar la camiseta, dejar la bandera colgada para pasar como podamos el 9 de Julio, y empezar a ver con resignación qué refuerzos traerá nuestro club para el próximo Apertura.

27 junio, 2010

Palermo: el destino llama

Publicado en el blog Todos Jugamos de lanueva.com



Ya es un lugar común, ante cada nueva hazaña de Martín Palermo, hablar de que tiene "una vida de película". Sin embargo, a mí me gusta más pensar que el "Titán" no está dentro de una película, sino que protagoniza un poema épico donde recorre el arduo camino del héroe.

En la épica, el nombre y el destino son una unidad indestructible. El más famoso es Aquiles, el de los pies ligeros, el gran héroe de la guerra de Troya que estaba destinado a morir de un golpe certero en su único punto débil, el talón. Lograr asumir ese destino trágico es la tarea del héroe.

A Palermo lo definió Bianchi certeramente: Martín, el optimista del gol; y él asumió con creces la responsabilidad del nombre.

El protagonista del relato épico debe ser arquetípico: representar valores universales y tener una ética que lo lleve a tomar las decisiones correctas en los momentos más difíciles. La ética de Martín es la del esfuerzo y la fe.

Siempre creer que se puede, nunca darse por vencido, nunca poner las limitaciones por encima de las posibilidades.


Batallas

Martín, el optimista del gol tiene muchísimas batallas ganadas a la adversidad. Una de las más emblemáticas de su carrera en Boca fue el gol a River en la Copa Libertadores de 2000, en su vuelta tras una lesión que lo había dejado varios meses fuera de las canchas.

Faltaban pocos minutos para que terminara el partido, ganaba Boca 2-0 en La Bombonera y eliminaba a River. Bianchi pidió el cambio y lo mandó a la cancha. Cuando empezó a correr, parecía que todavía tenía la rodilla enyesada. Pero, a poco del final, sucedió el milagro: Martín, el optimista del gol recibió la pelota en el área, en ese momento algo paralizó a los defensores de River que no pudieron levantar las piernas del piso y entonces Martín, apoyándose en la muleta de Dios, giró sobre sus pies, miró el ángulo inferior izquierdo del arco y la colocó ahí.



Este tipo de sucesos son los que van forjando el ánimo del héroe, que tiene que aceptar el llamado del destino. Aceptar que su vida va a tener duros golpes y goles increíbles.

Pero con ser ídolo de Boca no alcanzaba. En su mejor momento como goleador Palermo fue puesto a prueba en la selección argentina (Copa América del 99) y fracasó rotundamente pifiando tres penales en un mismo partido.

Después tuvo un paso errático por Europa, coronado por la fractura de tobillo que sufrió cuando se le cayó una pared sobre la pierna en el festejo de un gol.

En esos momentos, ¿cómo hacer para no dejar de creer? ¿Cómo hacer para, 11 años después, a los 36, convertirse en el debutante mundialista más veterano en marcar para la Argentina?

Esa es la virtud del héroe.

Las armas

El héroe no tiene superioridad en las armas respecto del resto. El héroe no triunfa porque tiene poderes sobrenaturales: triunfa porque tiene una virtud que no puede controlar, pero sí debe aceptar.

Messi es el mejor jugador del mundo. Anda en un estado permanente de excepción. Con la velocidad y el control de Messi cualquiera hace maravillas.

Cuando termina el partido con Grecia, ante las cámaras, Palermo no dice "Este el fruto de mi trabajo, demostré que estoy para titular". En cambio, entre lágrimas dice: "La verdad, no sé por qué me pasan estas cosas. Estoy tocado por el angelito que está allá arriba". Palermo es un héroe épico, que sabe que todavía no dio la última batalla.

El sueño

El momento en el que el héroe asume su destino generalmente tiene que ver con un encuentro con algún dios, un descenso al infierno, un sueño místico o cosas por el estilo.

Dicen que la definición de Maradona para convocar a Palermo -en desmedro de Lavezzi o Lisandro López- surgió de un sueño que tuvo el DT. Una imagen devastadora: Martín, el optimista del gol definiendo la final ante Brasil.

Nadie sabe qué final tiene escrito el destino para Palermo, pero ese sueño sería un epílogo digno de un gran poema épico.